
"ole oleeeee ole olaaaaa ole oleeeee ole olaaaaa, la plata sucia no va a entrar...a la Alumbrera la mandamos a cag... ole oleeeee ole olaaaaa ole oleeeee ole olaaaaa..."
Con un escrache al Sr. Rector de la Universidad Nacional de San Luis como actividad de cierre, se llevó a cabo el pasado Viernes 6 de Noviembre en el hall del rectorado de la UNSL una asamblea que reunió a varias organizaciones sociales y ambientalistas, además de un nutrido numero de alumnos universitarios y docentes, que sobrepasaban la centena de personas.
Es de público conocimiento (aunque pasó totalmente desapercibido para los trabajadores de Prensa de la UNSL) que en la sesión extraordinaria del pasado Martes 3 de Noviembre el Consejo Superior de la Universidad decidió aceptar (por votación de 11 a 6) los fondos provenientes de la explotación minera llevada a cabo en Catamarca por YMAD - UTE Unión Transitoria de Empresas Minera Alumbrera Limited, Gobierno de Catamarca y Universidad de Tucumán-; destinados a esa casa de estudios, de acuerdo a lo estipulado en el artículo 18 de la ley 14.771.
Entre varias de las medidas que decidieron aceptarse, la mas importante indica el total rechazo e indignación por la decisión tomada por la casa de "altos estudios" a pesar del pedido de rechazo por varios docentes y varias organizaciones sociales, universitarias y no, y ambientalistas a pesar del extenso prontuario con el que cargan las empresas encargadas de la explotación de los recursos naturales.
Es firme la decisión de quienes nos encontrábamos en esa asamblea de no ceder en la postura de rechazar enérgicamente esos fondos por dos razones fundamentales: una por que provienen de una empresa (o una unión transitoria de empresas) transnacionales, lo que significan fondos privados en una universidad publica y estatal, cuya financiación es pura y exclusivamente obligación del estado nacional y no debe ser vendida en cuotas a intereses corporativos privados. Y segundo y principal los fondos provienen de una actividad que se financia a costa de la destrucción ambiental de nuestros pueblos y el saqueo y devastación de los recursos naturales.
Hoy Miércoles 11 de Noviembre a las 18 hs en la explanada del rectorado nos volvemos a convocar en asamblea para seguir la continuidad del plan de lucha propuesto que incluye la junta de firmas necesarias para pedir la reconsideracion de la decisión tomada por el Consejo Superior.
Asamblea para la Protección de Aguas y Tierras Argentinas
COMUNICADO DE PRENSA
A PESAR DEL PEDIDO Y RECHAZO DE DOCENTES, ESTUDIANTES Y MAS DE 15 ORGANIZACIONES UNIVERSITARIAS, SOCIALES Y AMBIENTALES
La UNSL aceptó fondos de MINERA CONTAMINANTE
Docentes de la Facultad de Ciencias Humanas, Estudiantes, la ASAMBLEA PERMANENTE por los DERECHOS HUMANOS, APATA, SURCOS, El FOGON, La MINGA, CENTRO DE ESTUDIANTES DE FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS, LA NEGRA LIBRE, Comisión Directiva del ADU, MOVIMIENTO UNIVERSITARIO SUR, MUJERES EN BUSQUEDA, CATEDRA LIBRE MAURICIO LOPEZ, MOVIMIENTO UNIVERSITARIO DE IZQUIERDA, FEDERACIÓN DE ESUDIANTES DE BIOLOGÍA, CENTRO DE ESTUDIANTES DE LA ESCUELA NORMAL MIXTA, CENTRO DE ESTUDIANTES DE LA ESCUELA LUCIO LUCERO, representados por mas de 70 personas se hicieron presentes ayer, Martes 3 de Noviembre, en la sesión del Consejo Superior de la Universidad Nacional de San Luis.
El objetivo que nos movilizó fue manifestar a través de numerosas notas, personalmente, y con mas de 500 firmas que se adjuntaron en ese momento, el absoluto rechazo a la utilización de los FONDOS provenientes de YMAD – UTE -Unión Transitoria de Empresas Minera Alumbrera Limited, Gobierno de Catamarca y Universidad de Tucumán-; destinados a esa casa de estudios, de acuerdo a lo estipulado en el artículo 18 de la ley 14.771.-
La Comisión de Presupuesto de la UNSL, había emitido dos dictámenes para resolver en el Seno del Consejo Superior, a tratar sobre tablas, porque no había sido incluido en el Orden del Día. Uno de ellos, a favor de recibir dichos fondos y otro por el rechazo a la utilización y distribución de los mismos. Por más de cuatro horas, se debatió sobre ambas opciones, primando casi en su totalidad las argumentaciones de quienes nos oponemos a la aceptación del $1.167.248, depositado por una empresa acusada por delitos ambientales.
Pidiendo la palabra, uno a uno, exigimos por una Educación Pública que sea independiente de los intereses corporativos. Manifestando que no es posible mantener independencia cuando la producción del saber científico está financiada por empresas multinacionales al servicio de su propia rentabilidad, la cual se obtiene a costa de la destrucción ambiental de nuestros pueblos y el saqueo de nuestros recursos. Pedimos por la responsabilidad de los principios éticos y de derechos humanos que tanto declama la UNSL, por lo que no se puede admitir que nuestras altas casas de estudio se financien con fondos provenientes de empresas que violan nuestras leyes. Porque esto, sería constituirse como cómplices del delito.
Expresamos la inmoralidad de que dicha empresa desde 1996 está utilizando 95 millones de litros diarios de agua potable extraída de una zona desértica para transportar el material hasta Tucumán. Para una actividad multimillonaria que excluye a la mayoría de la población, no genera valor agregado en el país, no desarrolla infraestructura, el grueso de los insumos son importados, aporta mínimas regalías a las provincias consume enorme cantidad de energía eléctrica y sobretodo, genera severos e irreparables daños ambientales y sociales.
Informamos al Consejo Superior, que el Vice-presidente de Minera Alumbrera se encuentra procesado como autor presuntamente responsable del delito de CONTAMINACIÓN PELIGROSA PARA LA SALUD previsto y penado por la ley nacional 24.051. Así mismo que la contaminación ambiental producida por alumbrera está probada, según lo ha entendido la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán (Juzgado Federal de Tucumán Nº II, Expte. 47.958); así lo han demostrado las pruebas realizadas por Gendarmería Nacional y así lo ha publicado la propia Secretaría de Minería de la Nación en su página web oficial en el año 2007. (Actualmente la causa se encuentra en la CÁMARA NACIONAL DE CASACIÓN PENAL –SALA III - Expte. 10115)
Pedimos por la solidaridad hacia nuestros hermanos del norte del país, recordando la postura del Premio Nobel Pérez Esquivel [1], reconocido especialmente en la UNSL, que mediante una carta abierta del 25 de junio de 2009, dirigida al CIN propone que las universidades rechacen los fondos de YMAD “por el hecho de que provienen de una actividad destructiva y contaminante, que genera cada día más violaciones a los derechos humanos de las poblaciones aledañas al mega-emprendimiento”.
El único argumento más o menos sólido sostenido por los defensores de recibir los
dineros, era cumplir con la ley 14.771. Esto podría haber sido salvado, a través de una modificación en la redacción de un artículo del dictamen de rechazo, propuesta por el Dr. Eduardo BORKOWSKI, Consejero Docente de la FQByF. A las argumentaciones de que se usará el dinero para promover y llevar a cabo investigaciones para estudiar la presencia de elementos contaminantes derivados de la actividad minera, al igual que su impacto en el ambiente y la salud de las personas, a fines de colaborar en la toma de medidas que permitan controlar las mismas, una consejera manifestó que sería como “querer luchar contra la droga, aceptando dinero del narcotráfico”.
Sin embargo, la Universidad Nacional de San Luis, no eligió seguir el excelente ejemplo de la Universidad Nacional de Rio Cuarto (UNRC- Córdoba) y a la hora de la votación, el interés por el dinero fue primero y no pareció hacer mella ninguna razón humanitaria, en los Consejeros de las Facultades de Cs. Químicas, Bioquímica y Farmacia, Físico, Matemáticas y Naturales, los Consejeros de Matemática y Química, los Consejeros de la FICES DE Villa Mercedes, las dos representantes docentes y el graduado por Química, que votaron sin que mediara ningún tipo de consulta democrática en todos los claustros que componen la Universidad. Lamentablemente no alcanzaron los esfuerzos de los cinco Consejeros, en su mayoría de la Facultad de Ciencias Humanas, que cumplieron un rol importantísimo en el transparentar la realidad de los polémicos y sucios fondos. No se puede dejar de destacar la actitud del rector de la UNSL, que dejó la sensación latente en todos los presentes, de haber argumentado todo el tiempo a favor de recibir los fondos, y una vez la votación estuvo decidida, al final, votó por el rechazo.
Considerando la posibilidad de la recepción de los Fondos YMAD, salidos de la explotación minera a cielo abierto que contamina el medio ambiente en las provincias de Catamarca y Tucumán, así como a la salud de sus habitantes, creemos que es lamentable el papel que hasta ahora ha jugado la Universidad Nacional de San Luis, referido a estos fondos que destina la Minera Alumbrera y la UTE YMAD (Minera Alumbrera, Gobierno de Catamarca, Universidad de Tucuman y Estado Nacional), a la institución.
Los argumentos sostenidos por la gran mayoría de los integrantes del Consejo superior de la UNSL, para dar visto positivo a este dinero sucio, demuestran una gran incoherencia. Una universidad pública, nunca debería aceptar dinero de entidades privadas y mucho menos aun, si este dinero fue obtenido en desmedro de la conservación ambiental.
La decisión política que debe tomar la universidad, y esto no se limita a sus pocos representantes, sino, a toda la comunidad puntana, es en torno a si se deja nuevamente, que entes privados legitimen la destrucción del territorio, y la acumulación inhumana, a través de donaciones a las instituciones públicas, para lavar la sucia impresión que todo el colectivo ciudadano tienen de la misma. Los organismos públicos, y mucho menos una universidad, debe dejar utilizarse como herramienta concreta para la legitimación consiente de la degradación natural. La decisión política es clara, el dinero que se trata de incorporar a los fondos educativos del nivel superior debe negarse repudiarse y pedir marcha atrás a esta empresa.
Varias universidades, haciendo valer su autonomía, han dicho no a los fondos de Minera Alumbrera y la UTE YMAD (Minera Alumbrera, Gobierno de Catamarca, Universidad de Tucuman y Estado Nacional), entre ellas Rio Cuarto, donde fueron los propios estudiantes los que garantizaron la negativa a la apertura de la universidad a capitales privados.
No importa a donde, o que beneficiara dichos fondos, lo importante es la postura de una institución universitaria, en relación a la negligencia del dinero que una de sus causas es la contaminación, la degradación, y destrucción del medio ambiente en la República Argentina.
Una respuesta en el plano de lo ético, es lo menos que se puede esperar de los consejeros de la UNSL. Un análisis racional de los medios por los cuales se consigue el dinero, por más que el fin sea correcto, no debería dejar duda para rechazar la propuesta monetaria de la empresa.
El grupo “SurCOS”, construido por estudiantes de la UNSL, estudiantes secundarios, y ciudadanos de la provincia de San Luis, decimos no a los fondos otorgados desde “Alumbrera”, a la Universidad Nacional de San Luis, como así también, a cualquier espacio público y estatal de la república Argentina.
(Sur Construyendo Otro Sistema)
La agrupación política independiente universitaria El Fogón, desde el Movimiento de Participación Estudiantil (MPE) y la Sec. De Extensión de la Federación Universitaria Argentina, hemos seguido con atención la discusión y el debate suscitados a nivel nacional y en nuestra institución por la posible incorporación de fondos provenientes de las sobras en las regalías mineras de los Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD) de La Lumbrera.
A partir del ingreso del dinero al Consejo Inter Universitario Nacional (CIN) y de la Ley habilitante de la explotación (Ley Nacional Nº: 14.771), el debate ha ido en crescendo; sabiendo que tarde o temprano nuestra Universidad estaría en la obligación de posicionarse de manera contundente.
Nuestro país vivió en los 90' la profundización del modelo económico y social neoliberal que avasalló nuestra soberanía nacional y nuestra autonomía económica. Las privatizaciones, la desregulación económica, la desresponsabilización social del Estado y la legislación en detrimento de derechos sociales básicos como la salud y educación, fueron acompañados por una política de entrega de nuestros recursos naturales a corporaciones multinacionales, que además de quedarse con un negocio millonario provocaron altísimos niveles de contaminación ambiental, con daños irreparables.
Este modelo de exfoliación de recursos naturales y estratégicos para el desarrollo Nacional y Social se asienta en un paradigma basado en la degradación de la naturaleza y la seguridad social, utilizando millones de litros diarios de agua, inmensas cantidades de energía eléctrica, miles de litros de combustible, químicos altamente degradantes tanto para el entorno natural como social. Y es justamente el emprendimiento Minero Bajo de la Alumbrera el que dio inició en nuestro país a este modelo minero: utiliza millones de litros diarios de agua, es el mayor consumidor de energía del norte, ha contaminado ríos y napas, y es a su vez la primera empresa en tener procesado a su vice presidente por contaminación.
La sola mención a este paradigma neoliberal de saqueo de los recursos naturales basta para negarnos al ingreso del dinero “sucio” que la YMAD-La Lumbrera Limited nos ofrece en concepto de distribución de utilidades, que sin dudas constituye una prebenda a las cuantiosas y desconocidas ganancias que se fugan del país y del Estado, que podrían ser volcados a Salud, Educación, Vivienda, Ingresos universales por familia, etc.
Pero nuestro rechazo no sólo debe implicarse en principios de una ética vaciada de contenido, sino que debe llamarnos a un compromiso moral-político y militante.
Aún hoy muchos conocimientos científicos y estratégicos al servicio del mercado son producidos en las Universidades Públicas. La Universidad de San Luis no es ajena a ello. La visión de la educación como un servicio y no como un derecho, la educación como un gasto y no una inversión, las investigaciones sin ningún fin social, los desprecios al grado, la transferencia de saberes estratégicos a las carreras de posgrado, el arancelamiento de estos, la cuatrimestralización de las materias y saberes, las acreditaciones y evaluaciones externas a las universidades con criterios dudosos, los magros sueldos docentes y no docentes, la desatención en las políticas de bienestar estudiantil, etc.; son hechos de nuestro cotidiano modelo de universidad.
Es por eso que el debate en torno al rechazo o aceptación de los fondos de la YMAD-La Lumbrera Limited debe permitirnos reflexionar sobre qué Universidad queremos y para qué tipo de sociedad.
La premisa entonces es muy simple. Si queremos una sociedad más justa e igualitaria, en la que se aseguren todos los derechos que poseemos, necesitamos una Universidad Inclusiva, masiva, democrática y popular.
Desde El Fogón buscamos que la Universidad se vista de PUEBLO, luchando no sólo para que el acceso y la permanencia de los estudiantes refleje la educación superior como un derecho de todos – sin aranceles, sin ingresos eliminatorios, etc- sino también para que el conocimiento que en ella se estudie y se produzca esté atravesado por las problemáticas de nuestro pueblo, para que la Universidad contribuya en la construcción de posibles soluciones a dichas problemáticas.
También venimos a reafirmar la necesidad que el Estado debe ser la única fuente de financiamiento de la Educación Superior pública para evitar la intervención de intereses foráneos, particulares y alejados de las grandes mayorías. Celebramos las iniciativas que surgieron en distintos sectores de la comunidad universitaria de estudiar las actuaciones –y posibles contaminaciones- de la YMAD-La Lumbrera y otras Megamineras con asiento en el país. Pero rechazamos que para su creación y funcionamiento se acepten y utilicen los fondos que esta transnacional nos ofrece. Eso implicaría una claudicación ética y política, legitimando el “lobby” que empresas como éstas realizan en las Universidades Nacionales y en el Estado Argentino.
No debemos descontextualizar esta situación olvidándonos del proyecto de país neoliberal impuesto a la mayoría del pueblo y del que aún hoy nos cuesta salir. Y no debemos olvidarnos, tampoco, que la Universidad no está exenta de estos debates, de estas luchas, de esta imposición. Y esta obligación viene desde afuera, pero también desde adentro.
Una Universidad popular, que responda a los intereses y requerimientos de las mayorías no se construye sola, por sí misma y no se hace, tampoco, firmando convenios con empresas transnacionales de ningún tipo.
Creemos que este es un aspecto importante el camino de la construcción de una Universidad que responda a los intereses del Pueblo. Pero inútil si no es proseguido de coherencia. Es coherente que los estudiantes nos opongamos a la entrada de estos fondos porque, de hecho, nos oponemos a todos los convenios que se firman con multinacionales. Sin embargo, estos convenios, se siguen firmando. Y ello producto de la muy desigual distribución de poder dentro de los órganos colegiados de gobierno. Es entonces un doble desafío el que se nos presenta: dejar de recibir las prebendas de grandes corporaciones transnacionales y, por otra parte, democratizar los órganos de decisión para que todas las decisiones, de ahora en más, sean tomadas teniendo como prioridad el consenso y no la imposición.
Movimiento de participacion estudiantil.
Comunicado de Prensa
Queremos expresar nuestro más profundo repudio y una rotunda oposición a los fondos procedentes de La Alumbrera a la Universidad Nacional de San Luis.
Esta empresa minera contamina el medio ambiente, ocasionando daños irreparables en la salud de las personas expuesta. Ha sido acusada en distintos países (incluido Argentina) por incumplir normas vigentes, violar derechos humanos y dañar el ambiente.
Es por esto que, exigimos a la UNSL, como institución que nos representa y nos educa, el rechazo absoluto e indeclinable de los fondos de Alumbrera.
Consideramos que, la UNSL debido a su rol en la sociedad de San Luis, tiene la obligación de decir NO! a estos fondos; es una institución que debe formarnos y orientarnos en las premisas de la honestidad, el compromiso, la responsabilidad social, apoyada en valores que reflejen una labor ético-ciudadano.
El Grupo de Educación Popular Minga dice NO! a los fondos de esta empresa.
Nos pronunciamos absolutamente en contra de esto, exigiendo al Consejo Superior el rechazo de los fondos, que asuman el compromiso con el pueblo sanluiseño y un digno ejemplo con sus propios estudiantes.
Que nadie compre ni silencie nuestra universidad pública!
Que la UNSL no sea cómplice de una empresa capitalista más que busca perjudicar a nuestro continente!
escrito por el vigilante , marzo 15, 2010









